‘Cleopatra, la exposición inmersiva’ se ha convertido en uno de los grandes reclamos culturales del Matadero de Madrid, con una propuesta que combina relato histórico y espectáculo tecnológico para acercar al público a la figura de Cleopatra VII desde una mirada contemporánea. La muestra, ubicada en la Nave 16 (Madrid Artes Digitales), plantea un recorrido sensorial que amplía la experiencia expositiva tradicional con un enfoque plenamente envolvente y participativo.

Uno de los grandes pilares del proyecto, gracias a la confianza de Madrid Artes Digitales, es la integración audiovisual ejecutada por Fluge Proyectos Audiovisuales, que ha desplegado un sistema completo de proyección, reproducción, sonido y control para articular las distintas salas y asegurar continuidad operativa en un entorno de alta afluencia. La sala inmersiva, corazón del recorrido, se apoya en 13 proyectores 4K de 14.000 lúmenes, con cuatro servidores de reproducción de vídeo y un servidor Producer encargado de la sincronización entre equipos. A nivel sonoro, el espacio integra matriz de audio con módulos de ampliación y tarjeta de audio para la distribución de canales en un sistema envolvente 8.1, con una pieza audiovisual de 26 minutos que sumerge al visitante en una visualización 360º.

La instalación incorpora además una arquitectura de respaldo pensada para garantizar la fiabilidad: 13 reproductores de vídeo 4K como sistema de backup y 13 emisores de señal HDBaseT, reforzando la robustez del flujo audiovisual en un montaje multisalida. En la sala del holograma, el recorrido arranca con un proyector 4K de 30.000 lúmenes y reproductor 4K, integrando también iluminación decorativa mediante recortes programados para encenderse y apagarse automáticamente al inicio y final de cada pase, aportando profundidad a la “caja negra” y evitando revelar elementos técnicos al público.

En la Sala Expositiva se instaló una pantalla LED dividida en tres partes —planteada como un “balcón” escénico, donde se reproduce una recreación digital de la bahía de Alejandría — junto con un proyector para mesa interactiva que activa contenidos por interacción. En salas externas, un ordenador dedicado gestiona la reproducción de audio ambiente, con altavoces distribuidos a lo largo del recorrido, además de dos proyectores para la zona de cielos estelares y un proyector en el pasillo de espejos, completando la narrativa espacial.

Todo el ecosistema se coordina mediante un sistema de programación y control que permite el encendido/apagado de equipos, reproducción de contenidos y ejecución de tareas desde una interfaz de usuario, incluyendo una tablet de control específica para la sala del holograma. El resultado es una exposición que impresiona por su estética y ritmo, además de por la precisión técnica que sostiene cada pase, seguridad operativa y una experiencia completamente integrada para el visitante. En este sentido, Fluge Proyectos Audiovisuales fue reconocido por la compañía Barco con el premio anual “Top system integrator” – Barco Immersive Experiences.